Preparar una primera cita con autonomía
Organizar un encuentro que permita decidir con tranquilidad.
Acordar un plan sencillo
Puedes elegir un lugar público y una duración aproximada. Confirma el sitio y la hora sin compartir más datos personales de los necesarios. Mantén una forma independiente de marcharte y avisa a alguien de confianza si lo deseas. Un primer encuentro sirve para conocerse; no tiene que cumplir un guion ni resolver todas las expectativas.
Hablar de lo que esperáis
Aclara si buscáis conversar, una amistad o explorar una relación. No supongas intenciones por la ropa, el origen o los mensajes anteriores. Los planes se pueden revisar y nadie debe justificar que necesita tiempo. Pregunta qué resulta cómodo y evita cambiar el lugar o la naturaleza de la cita mediante presión.
Respetar el final
Puedes terminar una cita o decidir no repetirla. No uses el desplazamiento o los gastos para exigir contacto o una nueva oportunidad. Respeta la misma libertad en la otra persona y no difundas detalles del encuentro sin permiso. La decepción puede expresarse sin reproches, amenazas ni insistencia.
